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TERAPIA INFANTIL

TERAPIA INFANTO-JUVENIL

Acompañamiento emocional para la infancia y la adolescencia

Pedir ayuda psicológica no significa que exista un problema grave. A veces, la infancia o la adolescencia atraviesan momentos de malestar, cambios o dificultades que necesitan comprensión y orientación profesional.

 

En Psiconeva trabajamos desde una mirada cercana e integradora, teniendo en cuenta no solo a la persona menor, sino también a su familia, su entorno y su momento vital.

¿Cuándo puede ayudar?

La terapia infanto-juvenil puede ser útil cuando aparecen dificultades emocionales, de conducta, aprendizaje, autoestima o relación, o cuando la familia necesita orientación para acompañar mejor el proceso.

malestar emocional

Tristeza, ansiedad, miedos, irritabilidad o cambios en el estado de ánimo.

conducta y limtes

Dificultades de convivencia, enfados frecuentes o problemas en casa o en el colegio.

autoestima y seguridad

Acompañar inseguridades, bloqueos, dificultades sociales o sensación de no encajar.

orientación familiar

Apoyo a madres, padres y familias para comprender y acompañar mejor.

Una mirada que incluye a la familia

En la infancia y la adolescencia, el entorno tiene un papel fundamental. Por eso, el trabajo terapéutico puede incluir orientación familiar para favorecer cambios que ayuden a mejorar el bienestar en casa, en el colegio y en las relaciones.

Un espacio seguro para expresarse

Muchas veces el malestar no aparece con palabras, sino a través de conductas, silencios, enfados, dificultades escolares o cambios en la forma de relacionarse. La terapia ayuda a comprender qué puede haber detrás..

Acompañar sin invadir

Especialmente en la adolescencia, es importante encontrar un equilibrio entre ofrecer apoyo y respetar el espacio propio. La terapia puede ayudar a construir puentes de comunicación más seguros y respetuosos.

TERAPIA ADOLESCENTES

“Tratar con cuidado, porque aquí también hay sueños, emociones y futuro.

En infancia puede ayudarte si......

  • Aparecen miedos, tristeza, ansiedad o irritabilidad.

  • Hay dificultades de conducta, límites o convivencia.

  • Existen problemas de aprendizaje, atención o adaptación escolar.

  • Se observan dificultades para relacionarse o expresar emociones.

En adolescencia puede ayudarte si...

  • Hay cambios bruscos de ánimo, aislamiento o baja autoestima.

  • Existen conflictos familiares o dificultades de comunicación.

  • Aparecen inseguridades, ansiedad social o presión académica.

  • Se necesita apoyo en una etapa de cambios, identidad y autonomía.

Acompañar a tiempo también es cuidar el bienestar emocional..

Si notas que algo preocupa, genera malestar o afecta al día a día, podemos valorar conjuntamente cuál es la mejor forma de acompañar este proceso.

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